Hacienda Lugo Amador: hogar de cinco generaciones
Por Wandalee Tosado Vázquez
“Esta casa es más vieja que el mismo pueblo de Quebradillas.”
Así se expresó Carmen Milagros Amador, dueña actual de la antiquísima Casona Lugo-Amador, que ubica en el barrio Terranova.
Dicha estructura, que data del Siglo XVIII, fungió como una hacienda de tabaco y algodón. En ella también producían leche que luego enviaban por tren hasta el pueblo de Mayagüez.
“Esta casa fue fundada por la familia Rivera, que pertenecía a la Comarca de Camuy, antes que se fundara el pueblo de Quebradillas en 1823. Luego, en orden de pertenencia, pasó a las familias Marxuach, Babilonia y Amador. En 1972 la casa pasó a mis manos y a las de mi esposo, Ángel Luis Lugo”, relató Carmen Milagros cuando se le indagó.
A ñadió que su abuelo, Don Andrés Amador Hernández, había comprado la hacienda por $2,000 o $3,000 en 1901 para casarse con Doña Cresencia Monroig. “Ahora mismo, esta casa es invaluable”, dijo con sentimiento la entrevistada, ya que desde que la hacienda pasó a sus manos, en 1972, la ha estado restaurando.
La Hacienda Lugo-Amador es la típica casa señorial del pasado. Su techo es de cuatro aguas, con una elevación de nueve pies. Su construcción es mixta: parte de madera y parte de piedra.
Para el año 1823, cuando se fundó el municipio de Quebradillas, la Casona sirvió como colegio de enseñanza y como iglesia católica. “También tenía un aljibe y toda la comarca venía aquí a buscar agua”, agregó Carmen Milagros.
Tras su restauración, la casa cuenta ahora –en la planta alta- con un recibidor, una espaciosa sala, tres habitaciones y un baño. También tiene un espectacular comedor y, en la parte de atrás, la cocina y una acogedora terraza al sol.
En la planta baja, en el sótano, se ha habilitado una biblioteca, con un juego de sillas para jugar ajedrez.
El mobiliario antiquísimo y los elementos decorativos que tiene la vivienda remontan a cualquiera a tiempos pasados, logrando cierta mística en todo el ambiente que la rodea.
“Todavía, cuando abrimos la casa, se siente un olor a tabaco”, relató Carmen Milagros, mientras apuntaba hacia la puerta principal, desde donde se divisa una rústica escalera que lleva hasta la segunda planta.
Hoy día, Carmen Milagros, Ángel Luis, sus hijos y nietos disfrutan a plenitud de su hacienda y de todo el mobiliario que a lo largo de estos 36 años han estado compilando y coleccionando.
Disfrutan, además, de servir como guías en su propia casa cuando los turistas se allegan para visitarla. La Hacienda Lugo-Amador se ha convertido en toda una casa-museo.
La misma abrirá sus puertas al público el sábado, 12 de julio de 2008, cuando el pueblo de Quebradillas celebrará sus 185 años de fundación. La hacienda ubica en la Calle Génesis (entrando por la escuela superior Manuel Ramos Hernández en la carretera PR-2) del barrio Terranova.
Si necesita más información sobre la hacienda o desea visitarla, puede comunicarse a la oficina de Arte, Cultura y Turismo del Municipio de Quebradillas, al (787) 895-2840.
La autora dirige la oficina de Arte, Cultura y Turismo del Municipio de Quebradillas
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