Edición del 9 al 15 de julio de 2008
Arecibo, Puerto Rico
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Impacto de las Enfermedades Cerebrovasculares

Por Briseida E. Feliciano Astacio, M.D
Neuróloga, Neurofisióloga Clínica

Los accidentes cerebro-vasculares (infarto cerebral y hemorragia cerebral) matan unos 5 millones de personas cada año. Es la segunda causa principal de muerte en el mundo y la tercera en los Estados Unidos. Siendo también la  causa principal de incapacidad en los Estados Unidos. 

Alrededor de 15 millones de personas tienen accidentes cerebro-vasculares no mortales por año y como consecuencia de esto, cerca de un tercio de ellos quedan inválidos. El accidente cerebrovascular es un problema de salud enorme tanto en los EE.UU. como en muchos países en desarrollo. Las cifras están aumentando, sobre todo porque nuestra población está envejeciendo y la gente está sobreviviendo al ataque cardiaco, lo que por ende los pone en riesgo de accidente cerebrovascular.

Algunas proyecciones sostienen que no pasará mucho tiempo antes de que veamos cerca de un millón de accidentes cerebro vasculares  al año en los EE.UU. En Puerto Rico, según el  Departamento de Salud, es la quinta causa de muerte y la primera causa de incapacidad.

El costo total de estos accidentes cerebro vasculares es de $43 mil millones al año en los Estados Unidos.  Los costos médicos y las terapias se han calculado en $28 mil millones por año y los costos indirectos por la pérdida de productividad se han calculado en $15 millones al año.

La causa de estos accidentes cerebro-vasculares, (ACV) se debe a una alteración en la función del  “endotelio”, el cual es un tejido que tapiza el interior de los vasos sanguíneos y provee una interfase entre la circulación de la sangre y los tejidos circundantes. Cuando se presenta una situación patológica como la hipertensión, diabetes, dislipidemia (colesterol y triglicéridos), estas producen una inflamación, iniciándose el fenómeno arteriosclerótico.

Hay una falta de conocimiento en la población general de los “5 signos clásicos de alarma” que advierten sobre un accidente cerebro-vascular:

1 .Entumecimiento o debilidad de la cara, brazo o pierna, en especial, de un solo lado del   cuerpo de aparición súbita.

2. Confusión, trastorno del habla o de la comprensión de aparición súbita.

3. Trastornos de la visión en uno o ambos ojos.

4. Trastornos de la marcha, vértigos, mareos, falta de equilibrio o de coordinación.

5. Dolores de cabeza sin causa conocida de aparición súbita.

Según las estadísticas del Centro de Control de Enfermedades (Center for Disease Control o CDC); aunque la prevalencia de accidente cerebrovascular fue similar entre los hombres (2.7 por ciento) y entre las mujeres (2.5 por ciento), hubo mayores diferencias entre grupos étnicos y raciales. Los indígenas estadounidenses y de Alaska tuvieron los índices más altos (6 por ciento). Los negros tuvieron un índice de casi el doble en comparación con los blancos, de 4 por ciento en comparación con 2.3 por ciento, respectivamente. Los asiáticos tuvieron el índice más bajo con 1.6 por ciento.

La prevalencia de accidente cerebrovascular fue de casi el doble entre quienes tenían menos de 12 años de educación (4.4 por ciento), en comparación con los egresados universitarios (1.8 por ciento).

Nadie sabe con seguridad por qué existen estas disparidades. Aún así, una explicación probable es que los índices mayores se observan en grupos de personas que tienen más factores de riesgo.

 

¿Cómo prevenir esta enfermedad?

Esta alteración en la función endotelial generada por la presencia de factores de riesgo puede ser reversible con un manejo adecuado de todos los factores de riesgo: hipertensión, diabetes, dislipidemia (colesterol y triglicéridos), tabaquismo, sedentarismo, obesidad. Por ejemplo: si tiene la presión elevada, primero modificando los hábitos o estilos de vida; dejando de fumar, bajando de peso (adelgazando), practicar ejercicios físicos en forma regular, disminución en el consumo de sal, alcohol, grasas saturadas  y aumentando el consumo de frutas y verduras.

Si con estas medidas no farmacológicas no se consigue disminuir los factores de riesgo hay que tomar medidas farmacológicas, tratamiento con medicamentos para bajar la presión, las grasas y drogas antiplaquetarios. 

En conclusión los beneficios de bajar el colesterol, sumados a aquellos otros tratamientos como los medicamentos para bajar la presión “drogas antihipertensivas”  y drogas antiplaquetarios juegan un papel importante en la prevención de los accidentes cerebro-vasculares (ACV), ataques al corazón y muertes por enfermedades vasculares.

Sobre la autora: Es Graduada del Recinto de Ciencia Medicas De la Universidad de Puerto Rico, Neuróloga y  Neurofisióloga Clínica, Presidenta Electa de La Academia Puertorriqueña de Neurología para 2008-2010 y tiene práctica privada en V28 Ave. Luis Muñoz Marin Urb. Mariologa, Caguas, PR; Teléfono: 787-703-3920

 
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