Cámara dice Sí al Cóndor del Guajataca
Raymond Dalmau es una leyenda viviente; quizás el más completo canastero criollo que haya pisado un tabloncillo en la historia del Baloncesto Superior.
El Cóndor de Guajataca, un larguirucho atleta de 6´5” con precisión de águila y brincos de canguro, elevó la estima de un pequeño pueblo costero hasta llevarlo al cenit de su nido, en una excelsa carrera de 20 temporadas.
Dalmau es la esencia e identidad de una comarca apasionada, que sí no fuera por el básquetbol, Quebradillas sería un pueblo fantasma…
Tres títulos consecutivos, seis subcampeonatos; 11,592 puntos (21.6) más 5,673 rebotes (10.6) son el legado de Dalmau en el uniforme de los Piratas.
Sir Raymond, como le bautizó el fenecido Manuel Rivera Morales, fue miembro por 15 años del Equipo de Estrellas de la Liga Superior y tres veces Jugador Más Valioso.
A nivel internacional el número 14 nos representó dignamente en 20 justas regionales, de Hispanoamérica, Olímpicas o Mundiales; siempre dispuesto al reclamo de la Patria.
Se retiró en 1985, a los 37 años de edad, tras dos torneos de 21.3 puntos. Le dijo adiós al rectángulo en plenitud de formas para concentrar en la dirección de Piratas, Capitanes, Leones y otros, en ruta a cinco galardones de Dirigente del Año.
Como Coach del Equipo Nacional, Dalmau logró medallas de oro en los Panamericanos y Centroamericanos de 1991 y 1989, respectivamente. Asimismo, en 1990, obtuvo un cuarto lugar en el Mundial de Argentina, llegando Puerto Rico invicto al Final Four, con una victoria contundente ante Yugoslavia.
Por sus ejecutorias de más de 40 años al baloncesto en y fuera de nuestros linderos, Dalmau fue electo en 1993 al Pabellón de la Fama del Deporte Puertorriqueño y seleccionado como uno de los treinta atletas más destacados del siglo XX.
Es triste, sin embargo, que tras una vida de frutos y honra como se ilustra en los anteriores párrafos, Raymond Dalmau tenga que sufrir la afrenta de dos legisladores, que por ignorancia, o quizás en un mezquino juego de sinrazón política, detuviera lo que hoy es una realidad...
El voto unánime de 48-0 por la Cámara de Representantes para aprobar el proyecto 4084 que le otorga el nombre del otrora canastero al Coliseo de Quebradillas es una prueba inequívoca de justicia divina.
Raymond Dalmau no mereció jamás una ilógica dilación por parte de la Cámara. Fue un acto ignominioso que demuestra cuán distorsionada y matizada está la Casa de las Leyes...
Los colores que Dalmau defendió son los mismos que adornan la monoestrellada; izada en el Capitolio justo al lado de una similar con más franjas y estrellas. Fuera de esos matices no hubo ninguno otro para Raymond...
La medida, presentada por los legisladores Ferdinand Pérez Román y Nelson Del Valle Colón -un Popular y un Penepé- fue detenida por los representantes Lourdes Ramos y Rolando Crespo para ser discutida por el Pleno, después que por descargue y en voto de 45-0 había sido aceptada.
La reacción del pueblo Pirata ante el retraso de lo que aparentaba ser una rutina fue una de indignación y asombro.
Expresiones en la radio de Arecibo por deportistas patentizaron el sentir de Quebradillas por lo lento en aprobar la P de la C. 4084.
Precisamente, un contingente de ciudadanos viajó al Capitolio el pasado lunes para manifestar la incomodidad general del pueblo y provocar una inmediata reacción de los legisladores sobre el asunto.
Encabezados por el alcalde Heriberto Vélez Vélez, la subsecretaria de Recreación y Deportes, Lucy Molinary, un grupo de más de 25 personas, con pancartas y la insignia Pirata en mano, defendieron con éxito el clamor del pueblo, ya que en horas de la tarde la Cámara aprobó el Proyecto.
Entre algunas pancartas se leía: “Sí Quijote y Rubén tienen Coliseo, porqué Raymond No”.
Bajos las leyes de Puerto Rico toda construcción que se haga con fondos públicos no puede llevar el nombre de una persona viviente, a no ser se legisle sobre el particular.
La medida pasa al Senado donde se espera su ratificación y aprobación final; proceso que el Alcalde Quebradillas gestionaría desde ayer martes.
“Estamos muy contentos de que se le ha hecho justicia a Raymond Dalmau”, fue la primera reacción de Vélez Vélez a Periódico El Norte, justamente minutos después de conocer de la votación de los legisladores.
“Para todos los quebradillanos, para la Cámara y pronto en el Senado, se reconoce lo que Raymond aportó para el deporte, el baloncesto y a Puerto Rico. Él se lo merece", sentenció Vélez Vélez.
“No tengo dudas que el semana irá de cara a unas votaciones y el resultado también será unánime”, sentenció el mandatario municipal.
El Coliseo de Quebradillas se espera esté listo en octubre próximo a un costo de $25 millones.
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