Cantidad vs Calidad
Después de la aprobación y uso de las espuelas plásticas, que acabó con el monopolio y la especulación de personas inescrupulosas; el deporte de las peleas de gallos creció en todas sus facetas.
El número de gallos que comenzó a llegar a las galleras aumentó vertiginosamente. Fanáticos que se habían retirado volvieron a asistir a las vallas. Los castadores aumentaron su producción y el mercado relacionado con el pasatiempo se benefició. Las estadísticas anuales de las peleas de gallos así lo atestiguan.
De otra parte, el desempeño de los gallos en el redondel ha tenido, a través de los años, un bajo rendimiento. Y entendemos por desempeño, la calidad o la clase del ejemplar. Se han postulado algunas teorías al respecto, pero expondremos que son varios los factores a considerar. Hay que señalar el factor alimentario de los pollos.
No hay duda de que el alimento que se utiliza es un producto altamente modificado con drogas y antibióticos. Esto provoca un desarrollo acelerado, parecido al engorde de los pollos parrilleros. Otro aspecto es la rapidez con que se seleccionan los pollos para comenzar a entrenarlos. Muchas de estas aves son jugadas sin haber completado su desarrollo físico o madurez hormonal. Es conocido, por estudios al respecto, que las aves responden a diferentes estímulos externos de acuerdo a su edad y su sexo.
A esto hay que añadirle, por el daño que les ocasiona, el uso de hormonas o anabólicos de forma indiscriminada por personas sin ningún tipo de preparación. La famosa puya o la ayudita va en detrimento del organismo del ave.
De la misma forma que el abuso de estas sustancias por parte de atletas de diferentes disciplinas provoca cáncer en el hígado y otras condiciones; en el gallo el daño es más severo, por su tamaño y por la forma abusiva que los galleros administran estos químicos. La farmacopea gallística es bien creativa.
Por último, y no necesariamente en este orden, tenemos el criterio de selección. En este tópico la cosa se pone oscura; porque todo el mundo dice que sabe lo que es un gallo bueno. La ciencia de selección de padrotes, gallinas, líneas y calibrar el elemento genético no es una disciplina que domine mucha gente.
Esta carencia de conocimiento científico, junto a los ya mencionados, a nuestro juicio es lo que afecta la calidad del gallo de pelea puertorriqueño. Hay que estudiar, experimentar, eliminar, practicar y ser más selectivo. Después de todo, de lo que se trata es de calidad, no de cantidad. |