¿Qué es un audiológo?
El audiólogo es la persona que por virtud de su grado académico (maestría y doctorado), entrenamiento clínico y licencia profesional está debidamente cualificado para proveer, autónomamente, una gama amplia de servicios profesionales en el campo de la audiología. Estos son: la identificación, evaluación, diagnóstico y tratamiento de personas con déficit auditivo y función vestibular y la prevención de problemas auditivos e impedimentos asociados a la misma.
El audiólogo se encarga de: problemas de habilitación y rehabilitación de personas con impedimentos auditivos y de balance, programas de conservación de la audición y control de la contaminación de ruidos, recomendar y proveer orientación sobre equipos asistivos como: audífonos, sistemas FM, entre otros; ejercer funciones de supervisión y orientar a la comunidad sobre problemas auditivos y de balance.
El audiólogo orienta sobre los aspectos básicos de la audición, el sistema de balance, los problemas auditivos y métodos de intervención audiológicos a otros profesionales incluyendo a psicólogos, consejeros, rehabilitadores y educadores, entre otros. En adición, los adiestra en el manejo de personas con problemas auditivos y de balance y el uso de equipos de asistencia tecnológica para personas con problemas auditivos.
También ofrece orientación básica sobre los problemas auditivos y de balance, tratamiento y recomendaciones audiológicas, nivel de incapacidad de la condición y la prevención de la pérdida auditiva a negocios e industrias. El audiólogo –además- desarrolla y supervisa los programas de conservación auditiva en la industria, lo cual va dirigido a garantizar la salud auditiva de los empleados y el acomodo razonable de aquellos con pérdida auditiva previamente diagnosticada.
Los audiológos ejercen su práctica profesional en una variedad de escenarios tales como: centros y las clínicas de investigación universitaria, hospitales (públicos y privados), prácticas privadas y públicas, departamento de salud, agencias de investigación, servicios militares, escuelas, agencias de cuidado de salud, y centros industriales o corporaciones. Algunas personas creen que una evaluación audiológica es "simplemente un examen de audición". Pero, en realidad, examina mucho más que la habilidad para oír sonidos. La evaluación audiológica consiste de varios y diferentes componentes: un historial, un reconocimiento físico, una prueba de tonos puros, una prueba audiométrica del habla, emisiones otoacústicas, una timpanometría, entre otras.
Cuando el sonido no puede ser transmitido normalmente a través del canal y/o del oído medio a la cóclea, decimos que hay una pérdida auditiva conductiva. Los problemas más comunes que ocasionan pérdidas conductivas son: la acumulación de cerumen en los oídos, los tímpanos perforados, líquido en el oído medio y los huesecillos con problemas.
Mientras las vibraciones sonoras son transmitidas a la cóclea en el oído interno, células ciliadas muy pequeñas se ponen en movimiento. Estas células transforman las vibraciones en impulsos nerviosos, los cuales envían un estímulo electrónico a través del nervio auditivo que llega hasta los centros del cerebro, donde es procesado.
El oído interno es muy frágil y muchas cosas pueden salir mal. Exposición a ruidos altos puede dañar las células ciliadas de manera que el sonido no puede convertirse en impulsos nerviosos y ser transmitido al cerebro. Las enfermedades, virus, infecciones y también la vejez pueden dañar el oído interno. Las células ciliadas pueden deteriorarse así como los conductos nerviosos, impidiendo que los impulsos del oído lleguen al cerebro. A esta clase de problemas se le refiere como pérdidas auditivas sensorineurales.
Las pérdidas sensorineurales afectan nuestra sensibilidad a los sonidos, así como nuestra capacidad para distinguir los diferentes sonidos. Por ejemplo, palabras individuales pueden ser difíciles de comprender durante una conversación.
Las pérdidas auditivas que son causadas al mismo tiempo por problemas conductivos y sensorineurales se llaman pérdidas auditivas mixtas. No importa la clase de pérdida auditiva que tenga usted, un audiólogo le puede realizar una evaluación (sin dolor) de su situación auditiva y recomendarle el mejor tratamiento.
Si usted o algún familiar, colega o amigo, etc, tiene problemas con su audición o de balance visite a su audiólogo más cercano.
Preparado por: Academia de Audiología de Puerto Rico |