Marrero y Plaza Objetivos al alcance de un swing
Pachy Rodríguez
El Norte
Edwin Marrero escribirá su nombre en la alineación de Barceloneta este viernes frente para procurar el hit 600 de su carrera y con ello el adiós como pelotero, mientras Juan Plaza ocupará el séptimo turno de San Sebastián en el partido ante Camuy en un intento por arribar a los 500 incogibles.
El dirigente jugador de los Industriales, así como el bateador designado de los Patrulleros de San Sebastián, son los dos peloteros más cerca de sus marcas, al estar a tan sólo un ´swing´ de los 600 y 500 hits, respectivamente.
Por su parte, Eddie Ahorrio, recién adquirido por Hatillo en un canje con Utuado, está a 32 hits para los 600 y para alcanzar la meta deberá registrar una temporada de ensueño para los Tigres; algo poco probable…
La situación para Marrero es una interesante, pues tan pronto conecte el hit 600 traerá un corredor emergente y se retirará como atleta para dedicarse a dirigir a los Industriales, tal como relató a Periódico El Norte recientemente.
“Mi meta está como dirigente, no estoy tan enfocado en eso del hit 600, aunque sí todo el mundo lo comenta y te lo recuerda”, dijo Marrero. “Jugadores que hagan mi trabajo los hay en este equipo y eso está ya hablado. Estoy consciente de que mi función es dirigir a Barceloneta y tratar de clasificar”.
“Sería bonito pegar el hit el viernes y no prolongar lo que tenemos planeado con los peloteros jóvenes. Una vez eso pase, me quito y traigo un corredor por mí”, acentuó.
Los Industriales se miden a los Titanes de Florida en el Parque José Ignacio Machado de Barceloneta, posiblemente ante una buena asistencia, todos a la expectativa del momento histórico.
Marrero, de 45 años y natural de Dorado, ha participado en 28 campañas en la Federación. Inició en 1979 con los Vaqueros de Bayamón, luego pasó en el 1987 a los Próceres de Barranquitas, en el 1996 a los Conquistadores de Guaynabo, en el 1997 a los Grises de Humacao y en 1998 hasta 2001.
También ha vestido la chamarra de Cayey, Cidra, Cataño y el pasado año en Barceloneta donde bateó .333 en 27 turnos.
En cuanto a Plaza, el dirigente de los Patrulleros, Orlando Roubert, confía escribir su nombre en la parte baja de la alineación (séptimo).
“Plaza le ha pegado bien a la bola en los últimos juegos de fogueo. El sábado pegó su primer hit y después chocó con fuerza, pero sin suerte”, dijo Roubert. “Lo voy a usar en los primeros dos juegos como designado, a ver qué pasa”.
Según el debutante mentor de San Sebastián, Plaza estaba tratando de hacer contacto con la pelota y no hacía cortes fuertes para conectar, cual era su norma. Una charla de apoyo y confianza fue lo que encendió la chispa en el veterano de 42 años y así conseguir un puesto en el nueve regular este viernes en San Sebastián.
La temporada de 2007 será la número 25 en Plaza, quien debutó en 1983 con San Sebastián. En 1987 pasó a Aguadilla donde jugó por 14 años. En 2001 fue a Lajas, regresó a San Sebastián en 2003, no participó en 2004, y previo a regresar al Pepino en 2006, militó de Vega Baja por dos campañas.
Con promedio de por vida de .325, Plaza conquistó el Campeonato de Bateo Nacional en 1987 (.519) y 1998 (.460), ambos en uniforme de los Tiburones.
Finalmente, la FBA aprobó el domingo el pase de Ahorrio a Hatillo junto al tirador derecho Gaby Quiñones, lo que saca del limbo al veterano pelotero arecibeño y le permite continuar con su carrera de 21 torneos, la que inició en 1985 con San Sebastián.
Otrora integrante del Equipo Nacional y poseedor de la marca jonrones (19) e impulsadas (59) en una temporada (1987), Ahorrio quiere demostrar que todavía queda vitamina y producción en su bate, a pesar de un registro de .263 y sólo nueve remolcadas.
Víctima de lesiones en la espalda, producto de su labor diaria como albañil, confía un giro radical hacia los 600 hits. Esperar que lo haga este año es algo difícil, pero no imposible…
El agravante mayor para el guardabosque y designado es la corta temporada de 20 partidos que tiene la Federación y el historial suyo que refleja una sola campaña de 30 hits ó más en los pasados 13 torneos. La misma fue en 2002 cuando conectó 31 imparables para los Montañeses.
No obstante, las cortas verjas del Estadio Municipal de Hatillo, más la confianza que en él ha depositado el dirigente Fernando González, podría provocar que la meta de 600 no sea tan distante como aparenta.
Otros jugadores que buscan logros de incogibles son José Ramos (Añasco), a 24 hits para 700; Juan Carlos Montero (Gurabo), José Ponce (Juncos), Nelson Malavé (Salinas) y Richard Cochran (Peñuelas) en ruta a los 600; y tras los 500: Luis (Bam Bam) Ortiz, de los Bravos de Cidra, Héctor Rivera Cora, (Patillas) y Pedro Nazario (Guayama). |